En la actualidad reconocemos, por ejemplo, cambios
paradigmticos en las ciencias naturales y en la sociedad misma:
se ha pasado del paradigma industrial (mecnico, newtoniano)
al virtual (abierto, flexible, ecolgico, holstico)
inspirado en los principios de la fsica cuntica: la autorregulacin,
la interdependencia, la sostenibilidad; en la as llamada era de la informacin, se
inaugura el paradigma de la interdiscursividad
multivocal y polifnica.
Estos cambios remiten a nuevas epistemologas,
las cuales no slo nos permiten reconocer otras dimensiones
de la vida sino que a su vez se constituyen en factores de cambio:
nuevas epistemologas permiten ver, interpretar y proyectar
nuevas realidades humanas, el mismo ser del hombre.
En Amrica Latina, la Iglesia ha sido consciente
de estas transformaciones radicales. Recordemos que desde la
II Conferencia del Episcopado Latinoamericano (Medelln 1968),
ella ha querido ser no un simple espectador del cambio sino
un agente que intervenga en l y lo dirija hacia la liberacin
autntica de nuestros pueblos segn el designio divino; recordemos
tambin que, posteriormente en la III Conferencia del Episcopado
Latinoamericano (Puebla 1979), ella opt por los pobres
buscando concretar su ser agente de cambio (cf
Puebla, n. 1153); luego, en la IV Conferencia (Santo Domingo
1992), asumi la categora cultura para leer e interpretar
la cambiante realidad latinoamericana y para repensar su accin
evangelizadora.
Hoy tenemos que reconocer que la categora cultura
nos ha permitido valorar otras dimensiones de la realidad (la
diversidad, la complejidad, las subjetividades en construccin)
y de la tarea evangelizadora de nuestra Iglesia latinoamericana
(la Nueva Evangelizacin, la Promocin Humana, la Cultura Cristiana);
sin embargo, es preciso estar atentos a no olvidar que en el
contexto latinoamericano, el factor econmico ejerce
un papel determinante y es explicativo de muchos de nuestros
males. De ah que el dilogo fe-cultura no deba distraer
la atencin y la urgencia del dilogo fe-economa, sobre
todo cuando los ndices de la pobreza en Amrica latina y, particularmente
en Colombia, reclaman nuestra especial atencin frente al multidimensional
fenmeno de la exclusin social, que se verifica en nuestro
medio al constatar el hecho, por ejemplo, de que casi el 60%
de la poblacin en el pas se encuentra por debajo de la lnea
de la pobreza y el 23.4 % de la misma se encuentra por debajo
de la lnea de la indigencia, lo cual significa que cerca de
1 de cada 4 colombianos no tiene acceso a una canasta bsica
de alimentos y, por lo tanto se encuentra en situacin de riesgo
vital (cf Luis Jorge Garay, Colombia
entre la exclusin y el desarrollo, 11).
La revista Seminarium
Bogotense, en este tercer nmero de edicin, haciendo
eco al Ciclo de Reflexin Acadmica realizado en el Seminario
Mayor de San Jos, los das 17 a 27 de Junio pasado, recoge
algunos de los aportes de los conferencistas que provocaron
y orientaron dicha reflexin; adems presenta algunas de las
iniciativas de investigacin- accin que en nuestra Arquidicesis
se llevan a cabo como gestos del Buen Samaritano que hacen concreta
nuestra opcin por los pobres y nos mueven a hacernos prjimos
de todos aquellos hermanos nuestros que sufren desventajas en
trminos de educacin, habilidades, empleo, vivienda, recursos
financieros y de participacin en procesos polticos, y que
tienen dificultades en el acceso a las instituciones y a los
mercados que distribuyen estos bienes y servicios.
Auguramos que nuestra Arquidicesis de Bogot
y las nuevas Dicesis urbanas que el Santo Padre Juan Pablo
II, recientemente ha erigido, animen a todos en la ciudad, a
bajarse de la propia cabalgadura (cf ARQUIDIOCESIS DE BOGOTA, Plan Global de Pastoral 1999-2008,
34) para contribuir a la generacin y justa distribucin de
la riqueza, a la construccin del sujeto moral, a la bsqueda
de expresin y comunicacin de las vctimas de la exclusin,
a la ampliacin de su capacidad de tomar decisiones y de tener
mayores y mejores oportunidades, a la accin cooperativa, a
la educacin para el discernimiento del acontecer y querer de
Dios en nuestra historia.
Germn Medina Acosta
Editor